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miércoles, 16 de octubre de 2013

Accidente en Bogotá, Grúa y Hyundai i10

Esta madrugada en Bogotá D.C. ocurrió un desafortunado accidente en el que perdieron la vida tres personas y una más resultaba con heridas de consideración. Un Hyundai i10 colisionaba por detrás contra una grúa que se encontraba estacionada en la calle 127 con Carrera 48. Apenas supe del tipo de accidente recordé que había escrito sobre esto hacía unos meses en este mismo Blog. Para los que quieran volverlo a leer o no la hayan leído les dejo el link a continuación:
http://andrespradagarcia.blogspot.com/2013/03/choque-entre-auto-y-camion.html

Desconozco como sucedieron los hechos de este trágico accidente y lo que voy a escribir a continuación se basa en la observación del estado en que quedaron los vehículos y mi experiencia estudiando pruebas de choque llevadas a cabo por diversas entidades como la IIHS y la EuroNCAP, sin embargo lo resumo: El Hyundai no debía ir lo suficientemente rápido al momento del choque como para que alguno de sus ocupantes hubiese perdido la vida.

Sólo con ver cómo quedó el i10 uno puede darse cuenta que la energía del impacto no fue disipada de la mejor manera, esta fue absorbida en su mayoría por uno de los pilares "A" (donde se encuentra ubicado el vidrio panorámico delantero), aunque es una de las partes más resistentes, por sí sola esta pieza no está diseñada para recibir este tipo de esfuerzos. Esto pasó porque la grúa contra la que se accidentó el i10 no tenía una defensa o estructura adecuada para disipar energía a la misma altura que la del i10 o de virtualmente cualquier automóvil. Se puede apreciar lo que pasa en la siguiente imagen de una prueba de la IIHS, donde un Chevrolet Malibú impacta a 64 Km/h contra un camión que no tiene la estructura apropiada.


La estructura de un automóvil moderno está diseñada para absorber la mayor cantidad de energía sin trasmitirla a la cabina de pasajeros, también se encarga de reducir la desaceleración y las fuerzas que se producen en un accidente. Para lograr esto muchos de los elementos estructurales de la carrocería deben deformarse y fallar controladamente y así disipar toda la fuerza que lleva el vehículo al momento del choque.