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sábado, 30 de noviembre de 2013

Škoda Fabia 1.6 MK2 Confortline - Prueba de conducción

Leonardo* quiere un automóvil, más específicamente un compacto, pero no quiere un carro con acabados "generalistas", quiere un carro premium, no quiere un carro para ir del punto A al punto B, quiere un carro con un diseño diferenciador, con acabados de alta calidad y que le transmita una gran sensación de seguridad en su andar, también quiere que sea un compacto y está dispuesto a pagar un poco más para conseguirlo. Hace veinte años Leonardo* no hubiese tenido ninguna opción en nuestro mercado, hace quince... tampoco, afortunadamente hoy en día, Škoda tiene el carro perfecto para él.


La gama de los compactos, aquellos automóviles con una longitud cercana a los 4.0 metros, es una de las más reñidas de nuestro mercado, la mayoría de fabricantes tiene un producto ahí, muchos de los cuales están entre los cinco carros más vendidos de Colombia. Hasta no hace mucho el Aveo dominaba, ahora está descontinuado y el legado ha quedado en manos de los Sail, mientras tanto Renault ha sacado provecho de los productos Dacia y estos dominan ese segmento del mercado con los Logan y los Sandero, sin embargo también tenemos al Ford Fiesta (y su hermano de plataforma el Mazda2), Nissan March, Citroën C3, Peugeot 206, Seat Ibiza, entre otros. 

Con tantas opciones, ¿qué tiene el Fabia para ofrecer y diferenciarse de los demás?...


Algo de historia (no mucha).

Škoda presentó la primera generación del Fabia en 1999, estaba basado en la plataforma del Volkswagen Polo, un automóvil de diseño muy conservador y muy popular en Europa. Ya que Škoda no era una marca que tuviera unos parámetros de diseño tan conservadores, sus diseñadores pudieron lograr unas formas más atrevidas sin perder la sobriedad. Eso sumado a unos costos de producción más bajos (fabricado en República Checa y Ucrania) permitieron a Škoda tener un precio de venta más bajo, que a su vez resultó competitivo en otros mercados donde el Polo no se hubiese vendido por el mayor costo.

Un poco más de historia y prometo que sigo con la prueba.
En el 2007 aparece el nuevo Fabia, todavía está basado en la misma plataforma del grupo VAG (Para los que se preguntan qué significa esta sigla es Volkswagenwerk Aktiengesellschaft), llegan los motores turbo de inyección directa mejor conocidos por los "VAGphilos" como TSI, también aparece el motor 1.4 TSI  Twincharger con turbo y súpercargador, ganador del premio International Engine of the year durante ¡Siete!, ¿leyeron bien?... ¡Siete! veces consecutivas, desde que apareció hasta el día de hoy, ese lo encontramos en el Fabia RS que espero documentar en una futura prueba.
También aparece un nuevo motor en escena, el 1.6 con culata de doble árbol de levas, 16 válvulas, 108 caballos y 153 Nm de par motor, y es el que está debajo del capó del Fabia de esta prueba.

No más historia, vamos con la prueba.
Voy por el anillo vial, esta vía no era paso obligado para ir a ninguna parte (ahora por el tráfico bumangués sí lo es), comunica dos municipios que son Girón y Floridablanca, siempre he escuchado que la hicieron unos Ingenieros Italianos durante el periodo del Gobernador Mario Camacho. Como haya sido el resultado es que quedó muy bien hecha, la vía tiene buenos peraltes y después de tantos años no tiene desperfectos, también cuenta con buena iluminación y señalización. ¿A qué va todo esto?, es una de las pocas vías donde se puede ir con cierta seguridad a velocidad de autopista (y un poco más) y ahí comienza esta prueba.


martes, 26 de noviembre de 2013

Suzuki Alto K10 - Prueba de conducción

Por motivos laborales he resultado un par de días en Bucaramanga (mi ciudad natal), y se me presenta la oportunidad de documentar esta prueba, no lo dudo ni un minuto, no importa el lugar o la hora siempre habrá espacio para documentar un Tip del día, además hacía tiempo que no publicaba nada acá.


Han pasado algunos años desde que le puse las manos encima a un Suzuki Alto, una década más o menos, recuerdo que de ese Alto, equipado con un 4 cilindros con doble árbol de levas y una caja de relaciones "cerradas" me quedó una excelente impresión. Un par de meses después me encontraba de pasajero en un Honda Integra por el cañón del Chicamocha pensando cómo "carajos" ese pequeño Alto azul podía seguir sin problemas al Honda con motor B18B1, suspensión deportiva y rines de 17 pulgadas manejado por uno de los mejores conductores que he conocido; ¡Aunque más azul quedé yo cuando nos adelantó!. Tal vez lo estaba soñando y eso mismo pasó cuando hice una pequeña carrera de cuarto de milla contra otro Alto mientras yo manejaba un Mazda Matsuri con el doble de cilindraje, pero cuya ventaja en potencia no bastó para dejar atrás al pequeño Japonés.


Dejando esto claro, tenía buenas expectativas con esta nueva versión del Suzuki Alto K10, importada por Derco Colombia con otras especificaciones al de esos primeros Alto que vendió Colmotores, los nuevos en el camino hacia Colombia perdieron uno de los cilindros así que ahora se conforman con tres, sin embargo la culata con doble árbol de levas y cuatro válvulas por cilindro sigue ahí aunque ahora suman 12 válvulas en total, entre esta culata y el filtro de aire se encuentra un múltiple/colector de admisión hecho en polímero para reducir peso y no aumentar la temperatura del aire de admisión y hablando del aire que respiramos...

Bucaramanga se encuentra a unos 1000 metros sobre el nivel del mar (en el área metropolitana hay zonas más altas, otras más bajas), eso significa que los motores atmosféricos acá "sólo" pierden un 10% de su potencia con respecto al nivel del mar; y aunque me "crié" en el mundo automotriz a esta altura, uno no deja de asombrarse del cambio con respecto a Bogotá cuando se habla de manejar, acá los carros "corren mucho", bueno, técnicamente es que en Bogotá "corren menos".