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sábado, 31 de octubre de 2015

Recalls y campañas de seguridad - Parte 1 - Los cilindros defectuosos de GM

Un recall es... No, no voy a comenzar por la definición, voy a tratar la parte humana, técnica y legal de un recall a través de esta historia real y de como un aparente accidente de esos que bien podría pasar desapercibido se convirtió en uno de los recalls más importantes y relevantes que ha realizado General Motors.

Brooke Melton fue una enfermera pediátrica que perdió la vida en un accidente de tránsito el 10 de marzo del 2010 en los Estados Unidos, el día en que cumplía 29 años; ese día iba a encontrarse con su novio para celebrar y se desplazaba por la sección recta de una autopista a 90 Km/h en un Chevrolet Cobalt del 2005 (vehículo que nada tiene que ver con el Cobalt vendido en Colombia), todo iba bien hasta que de un momento a otro el motor del Cobalt se apagó, las luces se atenuaron, perdió asistencia de frenado y perdió asistencia en la dirección (algo que sucede cuando se detiene el motor), ella presionó los frenos que bloquearon las ruedas al no tener asistencia del ABS, el vehículo comenzó a derrapar y se fue de lado, tres segundos después que el motor se apagara un Ford Focus la golpeó por el costado del pasajero, en el Focus viajaba un joven de 26 años con su hija de dos años en el puesto trasero.

El Chevrolet Cobalt en el que viajaba Brooke se salió de la vía y cayó unos cuatro metros por una colina, los airbags frontales (únicos con los que estaba equipado el Cobalt) no se desplegaron y el equipo de rescate la encontró sobre el volante con múltiples lesiones internas y el cuello roto, aunque todavía se encontraba viva. Mientras era trasladada al Hospital le avisaron a sus padres, Beth Melton y su esposo Ken, ellos no podían creer lo que escuchaban, era el cumpleaños de Beth, cuando llegaron al Hospital ella ya estaba muerta.

El Chevrolet Cobalt de Brooke Melton

domingo, 18 de octubre de 2015

Tuberías, silenciadores y sistemas de escape, ¿cómo funcionan y cómo afectan el rendimiento del motor?.

Si alguna vez ha tenido una falla en el silenciador, "exhosto", o en alguna parte del sistema de escape de su vehículo, ya tendrá idea de la cantidad de ruido que puede producir un motor (sí sí, ya sé que los motores eléctricos que se alimentan de ensaladas y All Bran son silenciosos, me refiero a motores de combustión), el problema es que estos motores funcionan a partir de explosiones, de hecho una gran cantidad de ellas, y estas explosiones a su vez generan una gran cantidad de ruido ondas de sonido que viajan por todo el sistema de escape a diferentes frecuencias de acuerdo con la velocidad y carga del motor.


Aquí algunos de ustedes podrían pensar: "¡gran cosa, un poco de ruido no debería ser difícil de eliminar!", pero lo cierto es que el problema se torna más complejo cuando por eficiencia y rendimiento la idea es que los gases de escape deben salir lo más rápido posible del motor para evitar el "back pressure" o presión inversa, así que cualquier elemento que obstruya el sistema de escape para silenciarlo también va a afectar la eficiencia del motor, ahora sumemos que el motor no produce una sola de frecuencia de sonido sino un rango variado de ellas y tenemos un complejo problema de física e ingeniería acá.

Comencemos por una muy ligera explicación sobre el sonido, se trata de ondas de presión que se propagan a través de un medio (por ejemplo el aire, el agua, una pared, etc.), cuando esta onda viaja lo hace con una frecuencia (que nos da el tono) y una amplitud (que nos da la intensidad), pero todas las frecuencias de sonido que se producen no son audibles por el oído humano, el cual puede detectar frecuencias entre 20 Hz y 20.000 Hz (20 kHz), y es en ese rango donde está la mayoría del sonido que produce un motor.