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lunes, 30 de noviembre de 2015

Recalls y campañas de seguridad - Parte 2 - 50 años del libro que cambio la historia de la seguridad automotriz.

En la entrada anterior les hablaba de como un abogado, un mecánico y un ingeniero descubrieron un defecto de seguridad que propició uno de los recall más importantes de los últimos años, en esta segunda parte les voy a contar de un evento que pudo haber pasado desapercibido en la historia, pero que en cambio creó un punto de inflexión en la seguridad automotriz a nivel mundial y por supuesto también en los recalls de vehículos, una historia que comienza el 30 de noviembre de 1965, hace exactamente cincuenta años, cuando un abogado activista de los Estados Unidos llamado Ralph Nader publicó un libro que literalmente cambió el mundo de la seguridad automotriz y de productos.

Chevrolet Corvair de 1962
Capítulo I: El deportivo Chevrolet Corvair, el carro del único accidente.
La historia comienza entre 1960 y 1965 con un automóvil de la General Motors llamado Corvair, este vehículo que en 1960 había sido premiado como carro del año según Motor Trend, fue concebido como un carro económico para venderse en grandes cantidades; aparte de una transmisión automática de dos velocidades (o mecánicas de tres y cuatro), la única característica particular del Corvair era su suspensión trasera de tipo swing axle, esta era una suspensión independiente y aquí ustedes podrían pensar "¡ahhh, qué inteligente, un carro barato con una suspensión como la de un Mazda3 o de un BMW Serie 3 modernos!", bueno no precisamente, la ventaja de una suspensión independiente con mecanismo tipo "cuatro barras" es que se puede controlar con extrema precisión el recorrido de la llanta al tomar las curvas, sin embargo la de Corvair no era así, esta era una suspensión independiente con un centro de rotación único que se encontraba en el centro del eje, y si no han entendido no se preocupen, lo explicaré más sencillo: en curvas de fuerte apoyo hacía que la carrocería se levantara y que tendiera a hacer trompos (sobreviraje) lo que hacía que este vehículo que tenía la misma rigidez estructural de un huevo kinder terminara volteándose, peor aún los arcaicos cinturones de "seguridad" de dos puntos no eran usados muy frecuentemente así que los ocupantes salían despedidos del vehículo cuando no morían aplastados.

Prueba de un Chevrolet Corvair en una curva con fuerte apoyo, en vez de deslizarse el vehículo se voltea