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domingo, 8 de mayo de 2016

Los airbags defectuosos de Takata son los causantes del recall más grande a nivel mundial

31 de Marzo de 2016. Huma Hanif de 17 años manejaba su Honda Civic del 2002 en Fort Bend County - Texas (Estados Unidos), una Honda CR-V que viajaba delante de ella se detuvo para realizar un giro a la izquierda, Huma posiblemente no se percató del hecho y golpeó por detrás a la CR-V, ella llevaba puesto su cinturón de seguridad y no viajaba con exceso de velocidad, sin embargo y producto de la desaceleración repentina se accionó el airbag del Civic lo cual en otras condiciones la hubiera protegido y seguramente Huma hubiera salido caminando del vehículo con algún dolor en el cuello y malestar por haber golpeado su carro.

No fue así, ella no salió con vida del accidente, una pieza de metal filosa que hacía parte del inflador del airbag salió disparada hacia Huma y le cortó la arteria carótida, el Civic que manejaba Huma Hanif estaba llamado a una campaña de seguridad o recall pero nadie había recibido el aviso de recall, el inflador defectuoso había sido fabricado por Takata [1], similar al que usan algunos vehículos vendidos en Colombia.
Honda Civic 2002 de Huma Hanif, un inflador de airbag defectuoso fabricado por Takata causó las heridas que produjeron su muerte.
El tema de los airbags defectuosos de Takata tiene una gran importancia a nivel mundial por varias razones:

La primera es porque un airbag (que debería protegernos en caso de accidente) se convierte en un elemento pelidroso debido a un defecto, en caso de accidente y así sea uno leve, uno de los componentes del airbag puede enviar partes metálicas filosas hacia los ocupantes a más de 300 Km/h, otra de las razones es porque este es el recall más grande en la historia automotriz (y de productos de consumo), solo en los Estados Unidos la cifra era de 28.8 millones de airbags defectuosos (hace dos días la NHTSA anunció que incluirá entre 35 y 40 millones de airbags más al recall); y para completar el panorama poco alentador Takata no tiene capacidad productiva para reemplazar todos los airbags hasta dentro de unos años, simplemente no pueden fabricar la cantidad de infladores que se necesitan.


Donde todo comenzó.
Según un reportaje publicado por el New York Times [2], en el año 2004 el conductor de un Honda Accord tuvo un accidente en Alabama - Estados Unidos, el airbag se desplegó lanzando partículas metálicas y un reporte de este suceso llegó hasta las instalaciones de Takata; un grupo de ingenieros decidió entonces realizar una investigación al respecto para lo cual recopilaron al menos cincuenta airbags de depósitos de chatarra, posteriormente los airbags fueron probados en secreto y en horarios no laborales en sus instalaciones, de estos infladores dos funcionaron defectuosamente lanzando piezas metálicas a gran velocidad, el resultado fue tan preocupante que el grupo de ingenieros comenzó a pensar en una solución para preparar un posible recall.